Boca Juniors atraviesa un momento de máxima tensión en el certamen continental tras un paso en falso que deja poco margen de error. En la altura de Guayaquil, el planteo de Claudio Úbeda se desmoronó tras una irresponsabilidad que dejó al equipo con diez hombres antes de tiempo. El técnico, lejos de buscar excusas externas, apuntó a la falta de puntería y a los errores individuales que le costaron el partido. Con la calculadora en la mano, el club de la Ribera se prepara para dos finales en Brandsen 805, donde la mística copera será puesta a prueba bajo una presión asfixiante.
La autocrítica del entrenador tras el traspié copero
La reciente derrota de Boca en Ecuador dejó secuelas profundas en el esquema de Claudio Úbeda. Al finalizar el encuentro, el director técnico se presentó ante los medios con un tono reflexivo y no ocultó su preocupación por la recurrencia de las tarjetas rojas. En este sentido, el estratega reconoció que la salida prematura de Santiago Ascacíbar rompió el equilibrio del juego y obligó a un desgaste físico que el equipo terminó pagando caro en el resultado final.
Por este motivo, el técnico fue tajante al avalar la decisión del árbitro, asegurando que el mediocampista estuvo correctamente sancionado. No obstante, advirtió que jugar con inferioridad numérica se está volviendo una constante peligrosa, recordando incidentes similares en jornadas previas. Según su visión, con la totalidad de los futbolistas en cancha, el desarrollo del partido frente al conjunto canario hubiera tenido un desenlace diametralmente opuesto al marcador final.
Factores climáticos y fallas en la definición
Al margen de lo disciplinario, la derrota de Boca en Ecuador también se explicó por las dificultades del campo de juego. Úbeda señaló que el terreno presentaba una acumulación de agua excesiva, lo que impedía que el balón circulara por el suelo con normalidad. Debido a esto, el equipo debió apelar a un juego más directo, aunque la falta de eficacia frente al arco rival fue el mayor lamento del cuerpo técnico durante la conferencia.
Asimismo, el entrenador puso la lupa sobre el error defensivo de Delgado que derivó en el único tanto del partido. Por lo tanto, explicó que el gol no fue producto de un desajuste táctico colectivo, sino de una pérdida de pelota no forzada en una zona de ataque que facilitó la contra de Barcelona. Asimismo, remarcó que las oportunidades más claras del primer tiempo pertenecieron al Xeneize, pero la falta de contundencia terminó por condenar las aspiraciones del equipo.
El futuro del Xeneize en la Copa Libertadores
A pesar del trago amargo, el técnico buscó transmitir un mensaje de optimismo para lo que resta de la fase de grupos. En consecuencia, destacó la fortaleza que suele mostrar el plantel cuando juega ante su público. La estrategia ahora se centra en asegurar los seis puntos restantes en condición de local para garantizar el pasaje a la siguiente instancia del torneo más importante de América.
En este sentido, la dirigencia y el cuerpo técnico ya trabajan para corregir los errores conceptuales que se evidenciaron en Guayaquil. Por consiguiente, los próximos compromisos en La Bombonera serán determinantes para definir el rumbo internacional de la institución en 2026. En conclusión, el crédito para Úbeda sigue vigente, pero el margen de maniobra se ha reducido drásticamente tras este tropiezo en tierras ecuatorianas.


















