La reaparición de Horacio Rodríguez Larreta en la escena mediática sacudió el tablero político con definiciones que exponen la fractura interna de la oposición. El referente del PRO se distanció tajantemente del rumbo que tomó la Casa Rosada, advirtiendo sobre un modelo que, según su visión, ignora las necesidades básicas de la clase media y los sectores más vulnerables. Con un tono crítico pero alejado de la confrontación personal, Larreta busca posicionarse como una alternativa moderada frente a lo que denomina un «experimento extremo» que no encuentra parangón en el resto del mundo. Sus palabras no solo apuntan al Presidente, sino que también facturan deudas pendientes con sus antiguos aliados de coalición.
Un análisis crudo sobre el modelo libertario
El escenario político actual se vio sacudido por las recientes críticas de Horacio Rodríguez Larreta, quien manifestó su profunda preocupación por el rumbo que tomó la Argentina bajo la presidencia de Javier Milei. En una extensa charla con A24, el legislador porteño sostuvo que los extremos nunca son beneficiosos para el desarrollo de un país. En consecuencia, calificó la posición del mandatario como algo atípico a nivel global, asegurando que la gestión libertaria circula a contramano de las potencias mundiales.
Para el exalcalde, no es suficiente con alcanzar el equilibrio fiscal si no se contempla la realidad cotidiana de los ciudadanos. Por este motivo, señaló que la ausencia del Estado en el acompañamiento de la economía privada está generando una caída estrepitosa del consumo. Según su relato, recorrer zonas comerciales como la avenida Avellaneda hoy resulta una experiencia desoladora, reflejando un parate en la actividad que golpea directamente al bolsillo de los trabajadores.
El rol del Estado y la sensibilidad social
En el marco de las críticas de Horacio Rodríguez Larreta, el dirigente hizo hincapié en que la política económica no puede diseñarse en abstracto. Por lo tanto, enfatizó que es deber del Gobierno hacerse cargo de las consecuencias sociales de sus medidas. Debido a esto, denunció la quita de fondos en áreas sensibles como la cobertura de medicamentos para jubilados y la asistencia a personas con discapacidad. De este modo, Larreta marcó una línea infranqueable que lo aleja de cualquier posibilidad de integración al gabinete de La Libertad Avanza.
Asimismo, descartó trabajar junto a Milei en el futuro, argumentando una diferencia de valores y de visión de país que considera irreconciliable. En este sentido, el legislador remarcó que el Estado debe impulsar el desarrollo y no simplemente retirarse de sus funciones básicas. No obstante, aclaró que sus deseos están puestos en que la situación mejore por el bienestar general, reconociendo que hoy la gente «la está pasando realmente mal» en un contexto de incertidumbre laboral y recesión.
El pase de facturas a Patricia Bullrich
La interna de lo que fue Juntos por el Cambio también ocupó un lugar central en sus declaraciones. Larreta recordó el proceso electoral de 2023 y apuntó directamente contra Patricia Bullrich, a quien acusó de haber cambiado sus convicciones de forma repentina. Según sus palabras, la actual senadora pasó de advertir sobre el peligro que representaba Milei para la democracia a sumarse a su estructura de Gobierno en menos de una semana.
Finalmente, el referente del PRO defendió su coherencia política y aseguró que no se arrepiente de las posturas que mantuvo durante la campaña primaria. Por otra parte, su regreso a la esfera pública también incluyó cuestionamientos a la actual gestión de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires. En conclusión, Horacio Rodríguez Larreta parece decidido a recuperar protagonismo defendiendo la moderación y el consenso como las únicas herramientas válidas para sacar al país de su crisis estructural.


















