Una espera de cinco décadas llegó a su fin en tierras mexicanas. En un duelo de alta tensión disputado en el Estadio Chivas, el seleccionado de la República Democrática del Congo rompió el maleficio y sacó pasaje para el Mundial 2026. La victoria ante Jamaica no solo representa un logro deportivo inmenso, sino que devuelve a la escena principal a un equipo que no participaba desde los tiempos de Zaire en 1974.
El camino hacia un hito histórico para el seleccionado congoleño
La República Democrática del Congo logró una hazaña deportiva este martes al imponerse frente a Jamaica en la última instancia del repechaje clasificatorio. El encuentro, desarrollado en el Estadio Chivas de México, finalizó con una victoria por la mínima diferencia que desató el festejo de la delegación africana. Debido a este resultado, el equipo consiguió su boleto para la cita que organizarán de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá en 2026.
Efectivamente, el desarrollo del partido fue sumamente cerrado y requirió de la prórroga para encontrar una definición. El defensor Axel Tuanzebe se convirtió en el héroe de la jornada al anotar el único tanto del encuentro cuando transcurrían diez minutos del primer tiempo suplementario. Por consiguiente, este triunfo representa un logro histórico para el seleccionado congoleño, que volverá a disputar una Copa del Mundo tras su única participación en Alemania 1974, cuando competía bajo la denominación de Zaire.
Dominio africano y las intervenciones del VAR
Desde el pitazo inicial, el conjunto del Congo mostró una postura ofensiva para intentar quebrar la resistencia caribeña. Ciertamente, el delantero Cedric Bakambu logró enviar la pelota al fondo de la red apenas a los tres minutos de juego, pero el árbitro anuló la acción por una posición adelantada. Posteriormente, el extremo Meschack Elia desperdició una oportunidad clara con un remate que impactó en la parte externa de la red, manteniendo la paridad en el marcador.
Por otra parte, Jamaica intentó responder mediante la velocidad de sus atacantes, aunque con poca precisión en los metros finales. Recién sobre el cierre de la primera etapa, el delantero Leon Bailey ensayó un disparo de media distancia que pasó muy cerca del poste defendido por Lionel Mpasi. De esta manera, ambos equipos se retiraron al descanso sin goles, reflejando la paridad y los nervios propios de una final por un lugar en el Mundial.
El desenlace agónico y el hito histórico para el seleccionado congoleño
Durante el complemento, la figura del arquero jamaiquino, André Blake, creció notablemente al desviar varios intentos peligrosos de Bakambu. Asimismo, el atacante del Real Betis sufrió la anulación de un segundo gol por fuera de juego tras una asistencia de Theo Bongonda, lo que generó frustración en el banco africano. Sin embargo, la insistencia tuvo su premio en el tiempo extra, cuando un centro bajo tras un tiro de esquina permitió que Tuanzebe empujara el balón hacia la gloria definitiva.
En consecuencia, tras asegurar la clasificación, se confirmó que la República Democrática del Congo integrará el Grupo K del certamen internacional. Allí deberá medirse ante potencias de la talla de Portugal y Colombia, además del seleccionado de Uzbekistán. Seguramente, este regreso a la élite del fútbol mundial tras medio siglo de ausencia marcará un antes y un después en la organización deportiva del país. En conclusión, el triunfo representa un evento histórico para el seleccionado congoleño, que buscará mejorar la imagen dejada hace cinco décadas en tierras germanas.


















