El gobernador bonaerense rompió el silencio para defender a la expresidenta durante su citación presencial por la Causa Cuadernos. Kicillof calificó el proceso como un acoso judicial coordinado y vinculó el avance de la causa con un intento de distraer la atención pública de la actual crisis económica y los recientes escándalos financieros.
Un fuerte operativo custodia el traslado a Retiro
La jornada política en la Ciudad de Buenos Aires comenzó con un despliegue de seguridad de gran magnitud en los alrededores de los tribunales federales. Por este motivo, el traslado de Cristina Kirchner desde su domicilio, donde cumple arresto domiciliario, hacia Comodoro Py se realizó bajo una estricta vigilancia para garantizar la circulación. La convocatoria de militantes y referentes del peronismo se concentró temprano para manifestar su apoyo ante una nueva instancia indagatoria.
Efectivamente, el clima de tensión institucional aumentó tras la citación presencial de la dirigente en el marco de la investigación por presuntas irregularidades en la obra pública. No obstante, el dato político más relevante de la mañana fue la contundente defensa de la exmandataria realizada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Por consiguiente, Axel Kicillof utilizó sus redes sociales para denunciar lo que considera una persecución sistemática impulsada por sectores del Poder Judicial.
Axel Kicillof y la defensa de la exmandataria
A pesar de las conocidas diferencias internas que marcaron la relación reciente con el kirchnerismo, el mandatario provincial fue tajante en sus críticas al proceso. Por lo tanto, sostuvo que el avance de este expediente busca generar un «espectáculo judicial» para ocultar el impacto de las medidas económicas de la gestión de Javier Milei. Según su visión, el sistema judicial actúa en sintonía con el Gobierno nacional para hostigar a los líderes del campo popular.
De igual manera, Kicillof vinculó este llamado a declarar con la necesidad de tapar conflictos actuales, mencionando específicamente las investigaciones sobre supuestas estafas con criptoactivos. Por esta razón, el gobernador subrayó que existe un doble estándar en la justicia argentina. Mientras se acelera el proceso contra la expresidenta, los mismos sectores actuarían, según sus palabras, como protectores de los protagonistas de los escándalos financieros recientes.
Reacomodamiento interno y movilización popular
Por otra parte, este gesto de unidad ocurre en un momento clave para la estructura del Partido Justicialista. Debido a que Kicillof asumió recientemente la conducción del PJ Bonaerense tras el paso al costado de Máximo Kirchner, este respaldo explícito se interpreta como un intento de cohesión interna. En este sentido, otros dirigentes cercanos al gobernador, como Andrés Larroque, también se sumaron al pedido de libertad y al cese de lo que denominan persecución política.
Asimismo, la movilización hacia la zona de San José 1111 reflejó el acompañamiento de diversas columnas del peronismo que decidieron escoltar a la exfuncionaria durante su trayecto. En consecuencia, la estrategia de la militancia es mantener una presencia activa hasta que finalice la indagatoria presencial. Cabe recordar que en este juicio hay más de 80 imputados, aunque la obligatoriedad de asistir físicamente ha sido un punto de fuerte controversia para la defensa.
La situación procesal en la mira
Finalmente, el debate sobre la responsabilidad en la asociación ilícita que se investiga continúa siendo el eje central de la disputa en los tribunales de Retiro. Por ende, la declaración de hoy es considerada fundamental para el desarrollo del juicio oral que analiza los hechos ocurridos entre 2003 y 2015. Por este motivo, se espera que, tras concluir su exposición ante los jueces, la expresidenta brinde unas breves palabras a quienes se acercaron a apoyarla.


















