El jefe de Gabinete aseguró que el video de su viaje familiar a Uruguay fue registrado desde el interior de edificios públicos. El funcionario vinculó la maniobra con una operación para desestabilizar al Gobierno y expresó su profunda indignación por la exposición pública de sus hijos menores, calificando el accionar de los responsables como macabro.
Sospechas sobre el origen de la filtración
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, regresó al país con un mensaje contundente: sostiene que la difusión de sus imágenes privadas no ocurre por casualidad, sino que responde a una operación montada desde las entrañas del oficialismo. Según el funcionario, un video captó a su familia abordando un avión privado hace aproximadamente un mes, y durante ese tiempo los responsables aprovecharon la espera para elegir el momento de mayor impacto político.
Esta hipótesis de fuego amigo contra Adorni gana fuerza en los pasillos de la Casa Rosada, donde el vocero insiste en que los responsables contaban con acceso privilegiado a edificios gubernamentales. “Fue alguien que estaba del vidrio para adentro”, sentenció con firmeza, insinuando que la traición proviene de sectores con acceso a áreas restringidas de la administración nacional. De esta manera, buscaban minar la confianza del presidente Javier Milei hacia sus colaboradores.
Indignación personal por la exposición familiar
El tono del funcionario cambió drásticamente al referirse a la aparición de sus hijos en las secuencias grabadas. Lejos de la retórica política, Adorni expresó un malestar evidente ante lo que consideró una violación flagrante de la intimidad. “Me pareció macabro y mala gente”, declaró sin rodeos al criticar la decisión de exponer a menores de edad en el marco de una disputa de poder que, en su opinión, debería mantenerse en el ámbito de los funcionarios.
Para Adorni, la utilización de imágenes donde aparecen sus seres queridos marca un límite infranqueable. Además, reclamó que los menores queden excluidos de los ataques mediáticos y de las operaciones de inteligencia que, según él, pretenden dañar la estabilidad del Gobierno nacional. El funcionario subrayó que su descanso no debe convertirse en motivo de escrutinio público, y menos aún cuando involucra a integrantes de su familia ajenos al ejercicio de la función pública.
La investigación interna en marcha
Frente a la gravedad de los hechos, el Ejecutivo activó protocolos para identificar quiénes capturaron el material desde el interior de las oficinas oficiales. El funcionario aseguró que una investigación avanza para descubrir a los autores de la maniobra de espionaje. Con esta acción, el Gobierno busca cortar de raíz el posible fuego amigo contra Adorni y detectar a los agentes internos que filtran información sensible con el objetivo de debilitar la unidad del gabinete.
A pesar de la tormenta política, el jefe de Gabinete se mostró confiado en la fortaleza del equipo presidencial. Asimismo, reiteró que los ataques no fracturarán la cohesión del gabinete ni desviarán el rumbo del plan económico. Mientras se esperan novedades de la investigación, el clima en el oficialismo permanece tenso, y la sospecha de una lealtad interna en crisis se instala con fuerza ante las presiones y las disputas por el poder. Fuego amigo contra Adorni


















