El diputado nacional Hugo Yasky cuestionó con dureza el rumbo financiero del Gobierno de Javier Milei. Tras conocerse el aumento del desempleo al 7,5%, el dirigente sindical aseguró que la gestión económica fracasa absolutamente al desproteger la industria nacional y fomentar la informalidad laboral, siguiendo modelos extranjeros que precarizan el mercado de trabajo actual.
Alarma por las cifras de desempleo
La reciente difusión de los indicadores laborales encendió las alarmas en los sectores gremiales y legislativos de la oposición. El referente de la CTA, Hugo Yasky, analizó el panorama actual y sentenció que la gestión económica fracasa absolutamente al no poner la creación de puestos de trabajo como una prioridad estatal. Según los datos que maneja el dirigente, el país pasó de una tasa de desocupación del 6,4% en 2024 a un preocupante 7,5% durante el año 2025.
Efectivamente, este incremento representa un universo de casi 1.700.000 ciudadanos que hoy no cuentan con un empleo formal en la República Argentina. Por consiguiente, Yasky subrayó que el oficialismo carece de un discurso orientado hacia la producción o el fortalecimiento de la industria manufacturera. Debido a esta falta de enfoque productivo, el legislador considera que las medidas de la Casa Rosada están diseñadas exclusivamente para el sector financiero, descuidando el motor real de la economía.
El impacto en la industria nacional
En cuanto a la apertura comercial, el diputado de Unión por la Patria cuestionó la desprotección que sufren las fábricas locales frente a la competencia externa. Por un lado, advirtió que el Gobierno decidió ignorar las tendencias globales de resguardo laboral, optando por una desregulación que afecta la estabilidad de miles de familias. Por otro lado, remarcó que esta política de «manos libres» para el mercado internacional solo ha profundizado la recesión en el sector secundario de la economía.
Asimismo, Yasky puso el foco en la calidad del empleo generado bajo el actual modelo libertario. Según su visión, no solo aumentó la cantidad de personas desocupadas, sino que se registró un crecimiento exponencial del trabajo no registrado. Por tal motivo, el dirigente sostiene que la gestión económica fracasa absolutamente al proponer reformas que, lejos de modernizar el mercado, terminan por precarizar los derechos conquistados por los trabajadores durante décadas.
El espejo del modelo peruano
Respecto a las referencias internacionales que suele citar el oficialismo, el secretario general de la CTA fue categórico al rechazar el camino de Perú como horizonte posible. Para el gremialista, aquel país vecino exhibe niveles de informalidad cercanos al 75%, lo que obliga a gran parte de la población a subsistir mediante el cuentapropismo de bajos ingresos. En ese sentido, advirtió que importar ese esquema para la Argentina significaría un retroceso social sin precedentes en la historia contemporánea.
Finalmente, el legislador manifestó un profundo pesimismo sobre el futuro inmediato de la administración de Javier Milei. Por consiguiente, afirmó que el Poder Ejecutivo no contempla planes alternativos ante el deterioro de las variables sociales y productivas. Así pues, Yasky concluyó que el rumbo elegido ya ha sido transitado en periodos anteriores del país, dejando siempre un saldo de exclusión y pobreza que será difícil de revertir en el corto plazo.


















