Un complejo entramado de préstamos privados y propiedades ocultas pone al jefe de Gabinete en el ojo de la tormenta. Mientras las vendedoras aseguran no tener vínculo con el funcionario, los registros oficiales confirman una transacción millonaria con hipotecas cruzadas. La celeridad en la expansión de su patrimonio personal genera interrogantes que el Gobierno aún no logra disipar ante la opinión pública.
Inconsistencias en el patrimonio de Manuel Adorni
La situación patrimonial del jefe de Gabinete atraviesa horas críticas tras revelarse detalles sobre una propiedad en el barrio porteño de Caballito. Según los registros oficiales, el funcionario adquirió una vivienda sobre la calle Miró, pero la operación presenta irregularidades que ponen el patrimonio de Manuel Adorni bajo una lupa judicial y mediática. En consecuencia, el foco de la polémica se centra en el financiamiento de dicha compra, la cual se concretó mediante un préstamo otorgado por las propias vendedoras.
Por consiguiente, la contradicción surgió cuando las antiguas propietarias, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, negaron cualquier vínculo con el dirigente libertario. A pesar de que los documentos indican que ambas financiaron la operación, las mujeres aseguraron desconocer al actual Jefe de Gabinete. Por lo tanto, esta negativa pública complica la versión oficial sobre cómo se originaron los fondos para acceder a una propiedad de casi 200 metros cuadrados.
Detalles de la hipoteca y el patrimonio de Manuel Adorni
En cuanto a los números de la transacción, los papeles del Registro de la Propiedad Inmueble arrojan datos sorprendentes. Manuel Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, figuran como dueños del departamento desde finales de 2025, poseyendo cada uno la mitad de la unidad. Sin embargo, para concretar la compra, la pareja habría desembolsado apenas 30.000 dólares en efectivo, mientras que el resto se cubrió con un crédito privado de 200.000 dólares.
Efectivamente, el acuerdo estipulaba que cada una de las jubiladas vendedoras prestara 100.000 dólares al matrimonio para que pudieran adquirir el inmueble. Debido a que las acreedoras ahora manifiestan no saber quién es el comprador, la legitimidad de ese pasivo financiero queda en entredicho. Además, esta nueva propiedad se suma a una lista de activos que el funcionario no habría detallado debidamente en sus presentaciones oficiales de transparencia.
La expansión inmobiliaria del funcionario nacional
Por otra parte, la investigación reveló que esta adquisición no implicó la venta de activos previos de la familia. Al momento de la operación en Caballito, el matrimonio conservaba su residencia anterior en Parque Chacabuco, ubicada sobre la Avenida Asamblea. De igual forma, se detectó otra propiedad de lujo situada en el country Indio Cua Golf Club, en la zona de Exaltación de la Cruz, registrada a nombre de Angeletti.
Asimismo, este episodio representa el tercer escándalo de índole patrimonial que salpica al vocero presidencial en el último mes. Por esta razón, la presión política sobre la Casa Rosada aumenta, ya que las explicaciones brindadas hasta el momento no logran mitigar las sospechas de enriquecimiento. Finalmente, la Justicia deberá determinar si la acumulación de estas viviendas y los préstamos cruzados con desconocidos se ajustan a las normativas vigentes para los funcionarios públicos.


















