El exsenador Oscar Parrilli cuestionó con dureza el desarrollo de la Causa Cuadernos tras la declaración de la expresidenta en Comodoro Py. Acompañado por referentes de Unión por la Patria, el dirigente neuquino calificó el proceso como una persecución judicial y señaló graves irregularidades en el accionar de los magistrados y fiscales intervinientes.
Un respaldo contundente en los tribunales de Retiro
La jornada en Comodoro Py estuvo marcada por una fuerte presencia política y social que acompañó a la exmandataria durante su indagatoria. En este contexto, el exsenador Oscar Parrilli brindó declaraciones a la prensa apenas finalizó la audiencia ante el Tribunal Oral Federal 7. Desde el inicio de su alocución, el dirigente sostuvo que la exposición de la expresidenta desnudó las arbitrariedades del sistema y ratificó que se enfrenta a un juicio con prácticas mafiosas diseñado para la persecución política.
Efectivamente, el referente de Unión por la Patria destacó que la declaración de la exjefa de Estado funcionó como una «clase magistral» sobre el funcionamiento de ciertos sectores del Poder Judicial. Por consiguiente, Parrilli enfatizó que las pruebas presentadas en la instrucción carecen de validez institucional. De igual manera, el exfuncionario subrayó que la sociedad argentina asiste a un escenario donde la legalidad ha sido desplazada por intereses ajenos al derecho constitucional.
El análisis de Parrilli sobre el juicio con prácticas mafiosas
Por otra parte, el dirigente neuquino apuntó directamente contra las figuras que lideraron la etapa de instrucción del expediente. En consecuencia, mencionó al fallecido juez Claudio Bonadío y al fiscal Carlos Stornelli como los principales responsables de una metodología basada en la extorsión. Según su visión, este juicio con prácticas mafiosas incluyó maniobras de espionaje ilegal y presiones indebidas hacia diversos empresarios para forzar testimonios contra la familia Kirchner.
Asimismo, Parrilli comparó la celeridad de este proceso con la inacción en otras causas de relevancia, como el caso D’Alessio. Por este motivo, criticó la falta de tratamiento de pruebas que, según su criterio, demuestran un entramado de espionaje y manipulación judicial. Por lo tanto, el exlegislador manifestó su desconfianza absoluta hacia los magistrados actuales, calificando la situación del servicio de justicia como «un chiste» debido a la selectividad de sus intervenciones.
Presencia de referentes y organismos de derechos humanos
Además del acompañamiento de Parrilli, la jornada contó con la participación de figuras centrales del peronismo y el activismo social. En este sentido, dirigentes como Mayra Mendoza, Juan Grabois y Eduardo Valdés se hicieron presentes en los tribunales federales para manifestar su apoyo. No obstante, la nota destacada fue la presencia de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, quien también escoltó a la exmandataria en su presentación ante el tribunal.
Por consiguiente, la estrategia del bloque opositor busca nacionalizar el reclamo por lo que consideran un avasallamiento de las garantías procesales. En consecuencia, la defensa técnica planea utilizar los argumentos vertidos hoy para cuestionar la validez de todo el debate oral. Mientras tanto, el tribunal deberá analizar los planteos de nulidad introducidos durante la ronda de cuestiones preliminares que precedieron a la declaración indagatoria de este martes.
Finalmente, la jornada cerró con una ratificación del discurso del «lawfare» por parte de todo el arco político que rodea a la expresidenta. Por ende, se espera que este sea solo el comienzo de una serie de presentaciones judiciales donde se denunciarán las irregularidades de la instrucción. Por esta razón, el clima de polarización política promete intensificarse a medida que avance el cronograma de audiencias en los tribunales de Retiro durante los próximos meses.


















