Se cumple una década de un hito que cambió la dinámica política argentina: la primera declaración de Cristina Kirchner en los tribunales federales. Para el kirchnerismo, este aniversario no es solo una fecha del calendario, sino el punto de partida de un plan sistemático para excluir a su principal referente del tablero democrático mediante causas que califican como «prefabricadas».
Un aniversario marcado por la confrontación judicial
Este lunes se cumplió una década desde que la expresidenta compareció por primera vez ante los tribunales de Retiro. En este contexto, la agrupación política emitió un pronunciamiento donde subrayó que es necesario romper la proscripción de Cristina Kirchner para recuperar la soberanía nacional. Según el texto difundido, aquel episodio en 2016 inició un ciclo de «demonización» que derivó en sentencias judiciales y ataques directos contra su integridad física.
Efectivamente, el comunicado establece una conexión directa entre el inicio de las investigaciones en sede penal y el deterioro del bienestar social. Asimismo, los referentes de la organización sostienen que este proceso de persecución coincide temporalmente con un periodo de dificultades económicas para la ciudadanía, señalando una supuesta relación entre el avance judicial sobre su líder y el empobrecimiento de la población.
La comparación histórica con la Década Infame
Por consiguiente, la agrupación trazó un paralelismo con periodos oscuros de la historia nacional al calificar los últimos diez años como una etapa de exclusión y endeudamiento externo. Por esta razón, el documento arremete contra las gestiones de Mauricio Macri y Javier Milei, argumentando que ambos liderazgos se beneficiaron del desplazamiento político de la actual titular del Partido Justicialista.
Asimismo, recordaron la masiva movilización que acompañó a la dirigente en aquella jornada lluviosa de abril. Según detallan, esa demostración de fuerza popular permitió delinear estrategias electorales exitosas en el pasado y debe servir como combustible para enfrentar el escenario actual. De este modo, la militancia busca revalidar su compromiso territorial bajo la premisa de que el destino de su conductora está ligado al éxito del proyecto peronista.
El objetivo de romper la proscripción de Cristina Kirchner
Adicionalmente, el texto sostiene que la condena en la denominada Causa Vialidad representa el último eslabón de una cadena destinada a impedir su participación en los comicios de 2027. Debido a que consideran a la exjefa de Estado como la única capaz de vencer al actual oficialismo, interpretan su situación de encierro y limitación legal como un triunfo del «poder real» para condicionar la voluntad popular.
Por lo tanto, la tarea urgente de las unidades básicas y los cuadros técnicos es generar las condiciones políticas necesarias para anular estas restricciones. Asimismo, instaron a ordenar internamente las filas del peronismo para construir una alternativa competitiva. La meta final, según concluye el manifiesto, es garantizar la libertad de acción de su referente y establecer un programa de gobierno que devuelva la estabilidad al país.


















