La interna entre Marcela Pagano y la gestión de Javier Milei sumó un capítulo explosivo que pone la lupa sobre los fondos de las fuerzas de seguridad. A través de una denuncia pública, la legisladora reveló contratos millonarios destinados al confort de los altos mandos en un contexto de fuerte ajuste presupuestario. Pagano no solo detalló las cifras de una compra de cafetería que calificó de «casta», sino que también señaló las relaciones personales que unen a los protagonistas de esta trama. Mientras las bases de Gendarmería deben costear sus propios insumos básicos, el presupuesto oficial parece fluir hacia las oficinas de la conducción. Esta acusación reaviva el debate sobre la coherencia del ajuste estatal y profundiza el distanciamiento de la diputada con el bloque oficialista, al que acusa de repetir viejas prácticas políticas.
La fuerte crítica de Marcela Pagano por gastos millonarios en Gendarmería
La legisladora nacional Marcela Pagano volvió a cargar contra la administración central al revelar lo que considera un manejo discrecional de los recursos públicos. Según su denuncia, se destinaron fondos públicos para la adquisición de productos de cafetería de alta gama en un momento de austeridad generalizada. Por consiguiente, la diputada sostuvo que existen gastos millonarios en Gendarmería que benefician exclusivamente a la jerarquía de la fuerza de seguridad nacional.
En este sentido, la ex integrante de La Libertad Avanza utilizó sus plataformas digitales para contrastar la realidad de los uniformados de menor rango con la de sus superiores. Efectivamente, Pagano aseguró que mientras en los destacamentos el personal debe colaborar económicamente para comprar agua potable, el presupuesto oficial financia lujos para el Comandante General Claudio Brilloni.
Asimismo, la diputada calificó estas maniobras como propias de la «casta» política que el Gobierno prometió combatir durante la campaña electoral. Por lo tanto, cuestionó directamente al presidente Javier Milei sobre la transparencia en los controles públicos y la dirección del ajuste económico que recae sobre los sectores trabajadores de la institución.
Vínculos personales y cúpula de seguridad
El eje del conflicto radica en la figura de Claudio Brilloni, quien asumió la jefatura de la fuerza a mediados de 2024 tras la salida de su antecesor. No obstante, la polémica se incrementa debido a que el uniformado mantiene una relación sentimental con Alejandra Monteoliva, la actual titular de la cartera de Seguridad tras la salida de Patricia Bullrich. Debido a este vínculo, la legisladora infiere un conflicto de intereses en la aprobación de las partidas presupuestarias.
Brilloni, con una vasta trayectoria que incluye el Ministerio de Seguridad de Santa Fe y destinos en Misiones y Corrientes, es un hombre de extrema confianza de la gestión actual. Por esta razón, la denuncia de Pagano sobre los gastos millonarios en Gendarmería golpea directamente en el corazón del sistema de seguridad nacional. De la misma manera, la diputada insiste en que el ajuste parece estar direccionado únicamente hacia la base de la pirámide institucional.
Por otra parte, esta nueva arremetida de Pagano se suma a sus recientes cuestionamientos sobre la política exterior y la gestión de ciudadanos en el extranjero. Igualmente, la tensión entre la legisladora y la Casa Rosada ha ido en aumento, marcando una ruptura que parece ser definitiva en términos de afinidad política y legislativa.
Antecedentes de conflicto y la gestión de repatriación
Resulta importante recordar que Pagano ya había protagonizado un cruce con el oficialismo por la situación del gendarme Nahuel Gallo, detenido en territorio venezolano. En aquella oportunidad, la diputada acusó al Ejecutivo de inacción total y de no haber emitido los cables diplomáticos necesarios para facilitar su regreso al país. Según sus declaraciones, la falta de reclamos formales por parte de Argentina demoró innecesariamente la liberación del efectivo.
En consecuencia, el caso se resolvió mediante gestiones alternativas que involucraron al presidente de la AFA, lo que generó un fuerte malestar en el Gobierno nacional. Debido a este historial de desencuentros, la actual denuncia por los fondos de cafetería se percibe como un paso más en la fiscalización rigurosa que la diputada ejerce sobre las fuerzas de seguridad.
Finalmente, el pedido de explicaciones por parte de la oposición legislativa se centra en la necesidad de transparentar cada licitación pública. Por lo tanto, el foco permanece puesto en cómo se distribuye el presupuesto nacional y si efectivamente se están eliminando los privilegios en todas las capas del Estado. En conclusión, el caso de los insumos millonarios promete seguir escalando en el ámbito parlamentario durante las próximas semanas.


















